Desde que T. Durso se unió a Atlético Tucumán, ha dejado una huella notable. Su forma de jugar, siempre enérgica y decidida, le ha permitido mantener una presencia clave en el equipo. En lo que llevamos de la temporada, ha sido un baluarte defensivo, haciendo paradas clave que han asegurado muchos puntos para el club.

En un reciente partido contra San Martín de Tucumán, Durso brilló con una actuación que dejó a muchos hablando. Con su agilidad bajo los postes y decisiones rápidas, ayudó al equipo a mantener la puerta a cero, un logro que es cada vez más raro en la división.

La afición ha notado su desarrollo y, en cada partido en el Estadio Monumental José Fierro, se pueden escuchar gritos de aliento cada vez que el balón se aproxima a su área. A partir de su posición, transmite confianza a la defensa y tranquilidad a sus compañeros.

Si bien su rol es a menudo subestimado, Durso se está consolidando como un jugador esencial para el futuro de Atlético Tucumán. La consistencia que muestra podría ser crítica en las próximas semanas, a medida que el equipo busca escalar posiciones en la tabla.